La
Correcta Elección de un Enmarcado.
Una de las tareas más difíciles
que tenemos los Marqueros, es la de tratar de
diseñar un Enmarcado nuevo para una Obra.
No es solamente un rapto de creatividad y buen
gusto lo que bastará para definirlo.
Si bien el Diseño se basará fundamentalmente
en la Obra, el enmarcado no sólo contemplará
esto, sino también tiene la función
de intentar armonizarla con el Ambiente donde
vaya a ser colgada.
A éstos dos elementos sumamos un tercero,
que es el Gusto del Cliente. Porque si bien
estéticamente un correcto enmarcado complementa
la obra que contiene y ayuda a ésta a
"entrar" en el ambiente, tenemos varias
posibilidades estéticas de resolución
factibles. La elección de alguna determinada,
dependerá en última instancia
de lo que a nuestro Cliente le agrade.
Estos
elementos son bastante subjetivos si se quiere,
pero existen factores bien objetivos que nos
van a determinar los caminos a seguir al elegir
Materiales y Técnicas de nuestros enmarcados.
Suponiendo
que nos ponemos de acuerdo en qué es
lo que mejor le queda Estéticamente (1)
tenemos que preguntarnos, por un lado, si Constructivamente
(2) eso es realizable. Existen limitaciones,
por ejemplo en el ancho de la moldura que elegimos
ya que distintas secciones de madera soportan
distinto peso. No queremos que las esquinas
se desencolen o que se desarme nuestro cuadro
sólo porque hemos elegido una moldura
demasiado angosta. Sólo porque estéticamente
nos agrada no significa que soportará
correctamente el peso total de nuestro Enmarcado.
También existen limitaciones en cuanto
a las dimensiones de la plancha de Passpartout
según la línea o marca que se
trate. Puede gustarnos el color de determinada
línea, pero si no viene en la medida
que necesitamos no lo podremos utilizar y tendremos
que buscar uno similar en color pero del tamaño
correcto, en otra línea. También
hay límites del espesor de los vidrios
flotantes, o situaciones dónde por cuestiones
de seguridad o peso elijamos flexiglass para
reemplazarlo. Otro tanto ocurre con respecto
a la resistencia o a las tensiones dimensionales
que puedan soportar los cartones, passpartout,
MDF, o placas de maderas que necesitemos emplear.
Pero simultáneamente a éstas dos
consideraciones mencionadas tenemos que pensar
si la composición química y física
de los materiales implicados, junto con las
técnicas de procesamiento están
alineados con la necesidad de Conservación
(3) que merece la Obra, y a su vez qué
tipo de agresiones están presentes en
el Ambiente que dicho Enmarcado va a ser expuesto.
No es lo mismo enmarcar un Papel, que una Tela,
que un Soporte Rígido o que un Objeto.
A su vez dentro de cada tipo de soporte tenemos
que particularizar la propia composición,
estado, deterioros, ya que tampoco es lo mismo
enmarcar una foto que una acuarela, aunque ambos
sean Papeles. Igualmente ocurre con un Óleo
o un Tapiz, aunque ambos sean textiles.
Y también es vital que sea contemplado
el Ambiente, ya que en algunos tienen mucha
incidencia los Rayos UV, en otros hay excesiva
humedad, otros mucha suciedad u hollín,
otros sufren shocks higrotérmicos ocasionados
por el calor corporal y la humedad de la respiración
de los visitantes, etc, etc.
Hay muchos criterios al considerar determinado
Diseño para nuestros enmarcados. En la
mayoría de los casos son varias las posibilidades
que se nos plantean y siempre es nuestro Cliente
el que tendrá la primer y última
palabra. Es él quién nos encargará
y abonará el trabajo, y en definitiva
tendrá el cuadro colgado el resto de
su vida en su living. Lo mejor para él
y para nosotros es que esté conforme
con el trabajo que nos encarga, y tranquilo
de saber que su Obra está correctamente
cuidada.
Camilo
López
Marquero profesional